FRANK BAIZ - LA PÁGINA DEL GUION
LEYENDO

Cómo escribir series de TV exitosas reciclando lo ...

Cómo escribir series de TV exitosas reciclando lo que sabes sobre la telenovela

 ¿Qué ha cambiado y qué ha permanecido en el tránsito que va de una telenovela como “Yo soy Betty la fea“, de Fernando Gaitán, a una serie de Netflix como “Love”, de Judd Apatow, Paul Rust y Lesley Arfin? ¿Cómo funcionan ambas y por qué ambas funcionan? Aquí van 10 claves para quienes quieren reciclar con éxito sus conocimientos sobre la telenovela.

1.- Sentimientos y emociones
Las telenovelas y las series románticas son genéros “sentimentales” que producen emociones. Pero las telenovelas se enfocan más en las emociones, mientras que las series románticas suelen enfocarse más en los sentimientos. Recordemos que las emociones son estados que así sean intensos, siempre son transitorios, mientras que los sentimientos son estados de larga duración. Un escritor de telenovelas está entrenado para escribir escenas de alto contenido emocional: estallidos de ira, arranques de asco, momentos de irrefrenable alegría. Pero puede ampliar su experticia si también se dedica a dramatizar el proceso de la creación y consolidación de un sentimento (por ejemplo el amor) y no lo da por sentado, haciendo el uso ilustrativo del flashback.  No es solo el flechazo del amor y los desórdenes repentinos que este provoca lo que contamos en una serie romantica, es sobre todo la lenta destilación del sentimiento que va cambiando la vida de los personajes.

2.- De la pureza esencial a la pureza porosa
El denominador común de (casi) todas las historias de amor es el supuesto de que el amor nos dignifica y nos hace mejores. En la telenovela, a la pureza amorosa, se suma la pureza de espíritu: todas las heroínas de telenovela son vírgenes de algún modo. También la generalidad de los protagonistas masculinos de las telenovelas esconden en su ser un hombre bueno que suele emerger de las tinieblas gracias a la protagonista. La pureza en las telenovelas es como  un motor secreto que alguien pone en movimiento. Y que se tiene o no se tiene. Puedes actualizar esta noción de pureza telenovelesca que todos conocemos considerando la pureza porosa que reina en las series románticas, que no es una virtud integral patente u oculta del personaje
, sino que es más bien una pureza en construcción: es puro aquel que lucha por ser puro, y nada más. Deja de comprar la pureza en el mercado de los personajes seleccionados por el destino, y comienza a construir personajes que luchen con coraje para construir la pureza que proviene de la depuración de su propia inmundicie. 

3.- Del auge y la caída, al sube y baja
La figura predilecta de la telenovela es el agravio: corazones ingenuos que son víctimas de un ultraje provocado por la mezcla de la mala intención y el malentendido. Podemos cambiar esta perspectiva y hacer que nuestros personajes se mantengan en el sube y baja de la injuria cotidiana, en lugar de encaramarse en la montaña rusa (y operática) del agravio.  Se trata de escribir historias en las que en cada capítulo o en cada temporada los personajes saben cómo levantarse de la caída y sacudirse el polvo. Hasta el siguiente agravio y la siguiente reinvención, un escalón más arriba. O más abajo.

4.- De los héroes a los anti-héroes
Los protagonistas de las telenovelas están hecho del material de los héroes, si por tales entendemos unos personajes que siempre tienen algo de ganadores, aun cuando estén perdiendo. Podemos invertir los factores y hacer de nuestros protagonistas unos anti-héroes, es decir, unos personajes que siempre tienen algo de perdedores, aun cuando estén ganando.

5.- De los malos y los buenos, a los buenos malos y los malos buenos
Los protagonistas de las telenovelas están rodeados de personajes secundarios que, con matices, suelen repartirse alrededor de dos polos: los amigos de los protagonistas y los enemigos de los protagonistas, los buenos y los malos. Hay a veces personajes que se sitúan en la mitad de los extremos (y que se destacan precisamente porque hay extremos). Pero podemos escribir personajes secundarios que sean buenos y sean malos a la vez o, mejor dicho, que no sean ni buenos ni malos, porque, en definitiva, en una historia, y sobre todo en una historia de amor, todos pueden estar equivocados. 

6.- De las situaciones a los procesos
Un escritor de telenovela es un maestro de las situaciones. Las situaciones -las buenas situaciones dramáticas- son los hitos que marcan un buen mapa de ruta de telenovela. Uno puede imaginarse la escaleta ideal de una telenovela como un rosario de cuentas enormes en el que cada situación es un abalorio gigante que debe ser aprovechado al máximo hasta que el escritor pasa a explotar la próxima situación. Pero podemos cambiar la perspectiva y hacer énfasis en el proceso, que es el hilo que ensarta los abalorios del rosario: escribir de manera que el público no solo se mantenga interesado en la situación (o a la espera de la próxima situación), sino que permanezca pegado a la serie en desarrollo, porque no puede dejar de vivir los procesos que están experimentando sus personajes.   

7.-De la alimentación de la culebra a la creación del fantasma
Los escritores clásicos de telenovelas rosa eran grandes encantadores de serpientes: no sólo porque sabían cómo mantener las culebras vivas por largo tiempo, sino porque les proporcionaban a sus ofidios los nutrientes que siempre garantizan unos sólidos antecedentes. Los antecedentes de una telenovela clásica son eso: una prehistoria de relaciones y complicaciones que se enredaron en el pasado y que el escritor se dedicará a desenredar en el transcurso de la telenovela. Mientras más enredo, más tela que cortar y más alimento para la culebra. Las series románticas, al contrario, pueden darse el lujo de ser minimalistas: el pasado no es un enredo, es una pesadilla que el personaje carga a cuestas. Puedes dedicar toda tu experticia de diseñador de enredos a la gestación, ya no de las culebras que anudaron el pasado de tus personajes, sino de las serpientes que pululan en su alma .

8.- De las grandes revelaciones a los pequeños descubrimientos
Los escritores de telenovela son expertos en secretos y revelaciones y, por eso, también maestros del storytelling. La telenovela clásica se apoya en gran medida sobre el poliedro de un pasado que tiene mil aristas ocultas y que se irá revelando para sobresaltar a los personajes y sorprender al público. Pero es también posible apostar a los pequeños descubrimientos personales, a esos terremotos íntimos que, no por minúsculos, dejan de ser devastadores. Se trata de que cambies de perspectiva: usa tu conocimiento del storytelling para ocultar y revelar esas pequeñas cosas que constituyen grandes acontecimientos internos para tus personajes. Cambia de escenario: los grandes momentos no solo pueden provocar el espectáculo del llanto ante el amado que abandona,  también pueden llenar los ojos de lágrimas frente al espejo.

9.- De los grandes impedimentos a las falencias
El buen melodrama amoroso esta sembrado de grandes obstáculos: mientras más visibles, mientras más insalvables sean esos obstáculos entre los amantes, mejor. El escritor de telenovelas tiene un entrenamiento para diseñar grandes “imposibles”: la discriminación, la enfermedad, el temor al incesto, forman parte de su arsenal. Pero si vas a escribir una serie puedes colocar los cataclismos en el interior de los personajes, acostumbrarte a trabajar con esas brechas enormes que son las falencias íntimas. Recuerda que no hay peor enemigo que uno mismo a la hora de alcanzar sus sueños. y utiliza al perdedor que todos tenemos por dentro para que te enseñe cómo son los obstáculos -pequeños y a la vez enormes- que pueden padecer tus personajes.

10.- Del amor a la autoestima
Los grandes protagonistas de telenovelas luchan por el amor y son reinvindicados por el amor, aunque en el camino pueden perder y recuperar la estima de ellos mismos. Los protagonistas de las series pueden luchar por el amor,  perderlo o ganarlo, pero siempre están en una batalla por su propia estima. Cambia de perspectiva aquí también. Escribe una gran historia de amor. La historia de un personaje  que lucha -y quizás consigue- amarse a sí mismo.

Frank Baiz.

Otros artículos originales de Frank Baiz aquí.